Fundamentación
Cualquier sistema sanitario debe ordenar políticas, servicios, conocimiento, tecnología y medios económicos en un sistema capaz de abordar el binomio salud-enfermedad de forma coherente, tendente a la optimalidad y estructurado en la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, la curación, el alivio del dolor y la recuperación o rehabilitación.
Como en muchos otros campos, cualquier sistema sanitario que se precie se orienta a dos grandes objetivos: a) la eficacia, esto es, la prestación de los servicios con un máximo de efectividad, calidad, prontitud y comodidad; b) la eficiencia, esto es, lograr el máximo de eficacia dentro de los límites de coste que la sociedad o el usuario estas dispuestos a soportar.
Cabe afirmar que, hasta hoy, el sistema sanitario español ha obtenido mayores logros en el primer epígrafe que en el segundo. El aumento de su eficacia es indiscutible, hasta el punto de ser considerado como uno de los mejores del mundo. Es un servicio prácticamente universal, en el que gratuitamente se atiende a casi todo a casi todo el mundo en casi cualquier momento y lugar.
Se puede afirmar que nuestro sistema sanitario tiene un crecimiento continuo en infraestructuras sanitarias (hospitales, centros de salud y centros de especialidades), personal sanitario, número de camas, etc., así como un desarrollo sostenido en cantidad y calidad de prestaciones. La cuestión es si tal desarrollo es sostenible.
La diferencia conceptual entre crecimiento (recursos) y desarrollo (prestaciones y calidad) es muy útil para diseñar políticas sanitarias: en la medida en que el segundo sea función lineal del primero (las prestaciones son doble de buenas sólo si son doble de caras), la dinámica actual está próxima a su límite soportable. Por el contrario, si se logra que la función no sea lineal (duplicar la calidad se consigue con menos del doble de los recursos), el desarrollo podrá llegar a ser sostenible, ya que para el aumento de la cantidad y calidad de las prestaciones reemplazará el simple incremento de gasto con la incorporación de conocimiento, gestión y tecnología.
Para que el desarrollo de las prestaciones y su calidad sean sostenibles y no simplemente basados en un crecimiento indefinido de los recursos, deberán darse tres factores, cada uno de ellos ineludible:
- Tecnificación del proceso asistencial
- Gestión de los conocimientos profesionales
- Gestión científica de los recursos físicos y económicos
La Cátedra Sanitas sobre "Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para la Salud", constituida en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, tiene como misión fundacional realizar actividades de formación, investigación y prospectiva en el área de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC) de interés para el sector de la salud. Entre sus actividades, está determinada la Creación de un Observatorio multidisciplinar sobre TIC aplicadas a la salud y la calidad de vida.
- Con este Observatorio, la Cátedra deberá allegar datos y elaborar informes periódicos sobre el grado de penetración de las TIC en el sistema de salud, tanto en la gestión como en los procesos clínicos y terapéuticos.